Noticias

Crítica de la obra ‘Carsi’: el teatro y su eterna circunstancia

Crítica de la obra 'Carsi': el teatro y su eterna circunstancia

Noviembre Compañía de Teatro presenta en el Teatro de La Abadía ‘Carsi’, una propuesta cómica escrita y dirigida por Eduardo Vasco que, tomando como excusa al actor Felipe Carsi (1843-1933) uno de los más prolíficos secundarios del teatro español a finales del XIX y principios del XX, actualiza las mil y una limitaciones y adversidades que se encuentra el mundo del teatro cada vez que decide levantar una nueva función. “Nada es que no haya sido y que no será”, como decía Jorge Luis Borges, máxima aplicable sobre todo a la historia y al teatro.

Desfilan por el escenario de la Sala Juan de la Cruz en La Abadía dramaturgos -de ayer, de hoy y de siempre-, engreídos, directores aspirantes a demiurgos, actores y actrices ilusionados que, más temprano que tarde, aterrizan en la realidad de los escenarios, no siempre vinculada a alfombras rojas y al soñado glamour. Y como ellos, también iluminadores, vestuaristas, escenógrafos, caracterizadores y demás gentes del oficio que se ven obligados a hacer lo que les gusta y lo que les gusta menos porque todos tienen la funesta manía de vivir bajo techo y comer cada día. Vamos, como el resto de los mortales.

“…Un texto escrito, un archivo sonoro y gráfico excepcional de nuestro pasado escénico, narraciones y nuestra necesidad de reflexionar sobre el oficio y nuestra circunstancia; sobre el deseo de cambio y sobre el terror ante ese mismo cambio continuo. Sobre lo maravilloso que es dedicarse al teatro”. Así de contundente y explícito termina su escrito de presentación del espectáculo su autor y director, Eduardo Vasco.

Los encargados de dar vida a unos y a otros -directores, dramaturgos, actores, técnicos…- son Mariano Llorente, José Ramón Iglesias, Elena Rayos, Rafael Ortiz y Antonio de Cos. Los cinco personajes tienen sus mismos nombres en escena porque, al fin y al cabo, son ellos mismos quienes actúan, cantan, declaman, se ríen, lloran y se lamentan de su suerte y de la de sus colegas contemporáneos y antepasados y, con ello, avisan a alumnos de escuelas oficiales y privadas de teatro advirtiéndoles con tiempo suficiente de que quien avisa no es traidor. Hay burlas para todos porque quizás ese sea el único camino para hacer frente a la adversidad, el de la risa y la relativización de cuantos contratiempos, hostilidades internas y externas al oficio, desventuras e infortunios. A todos ellos tienen que hacer frente día tras día todos aquellos que han decidido vincularse vocacionalmente a este oficio a caballo entre el arte más puro y la más sofisticada artesanía.

No faltan las críticas al pretendidamente moderno teatro, ese que usa y abusa de micros, vídeo y textos no siempre inteligibles al común de los espectadores. Pareciera que bastase con denominar a esos espectáculos como performances para justificar su puesta en escena. O recurrir al uso de pinganillos por parte de ciertos actores que no han podido, sabido o querido memorizar sus parlamentos. Y frente a ellos el teatro de siempre –comedia, drama o tragedia-, cocido a fuego lento, ensayo tras ensayo, y levantado con la pasión y el amor a un oficio que da más aplausos que dinero.

Las intenciones del montaje están claras, aunque su puesta en escena no tanto. Hay cierta confusión inicial que, poco a poco, va centrando el asunto. El oficio y la experiencia de los cinco actores es fundamental para conseguir el propósito. Con todo y con eso, las risas y hasta las carcajadas suenan generosas a lo largo de los 80 minutos de función, probablemente muchas de ellas provenientes de colegas de trabajo que ven dibujadas en escena muchas de sus cuitas cotidianas, que es tanto como decir sus aventuras y desventuras sobre el escenario.

‘Carsi’

Texto y dirección: Eduardo Vasco

Reparto: Mariano Llorente, José Ramón Iglesias, Elena Rayos, Rafael Ortiz y Antonio de Cos

Escenografía y atrezo: Carolina González

Vestuario: Lorenzo Caprile

Iluminación: Miguel Ángel Camacho

Música: Eduardo Vasco

Ayudante de dirección: Daniel Santos

Técnico iluminación: FOCOPS

Realización escenografía: Mambo decorados

Asesoría: Úbeda Consultore

Almacén y transportes: Taicher

Imprenta: Gráficas Escobar

Fotografía promocional: Asís G. Ayerbe

Vídeo promocional: El hombre Ola

Gráfica: Millán de Miguel

Diseño de producción: Miguel Ángel Alcántara

Producción: Noviembre Compañía de Teatro

Teatro de La Abadía, Madrid

Hasta el 28 de febrero de 2021

www.diariocritico.com

Noticias Madrid Norte

Deja una respuesta