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Cines y teatros en la plaza del Carmen (III)

Cines y teatros en la plaza del Carmen (III)

En la plaza del Carmen, y en la calle Tetuán que desemboca en ella, ha habido desde final del siglo XIX numerosos centros de entretenimiento. El primero destacado fue el Frontón Central de la calle Tetuán, iniciativa de Luciano Berriatúa y con proyecto de Daniel Zavala. En 1898, en colaboración con Tirso Escudero, empresario del teatro de La Comedia, inició negociaciones con don Juan Pruneda, propietario de los solares donde estuvo el edificio de la Deuda (antiguo convento del Carmen). El propietario del solar corrió con los gastos de construcción del edificio. A su vez el señor Berriatúa costeó el equipamiento íntegro del frontón, que se inauguró el 18 de mayo de 1899 con dos partidos a beneficio de la Asociación de la Prensa. Poco después de la inauguración una violenta granizada destruyó todos los cristales del Central. Berriatúa no consiguió que el propietario pagara los daños y tuvo que desembolsarlos él: 22.000 pesetas. El frontón Central se acondicionó en enero de 1900 para la celebración de bailes de máscaras, coincidiendo con el carnaval. Se anunciaba para esa actividad como Salón Madrid-París.

Alternando la actividad deportiva con el entretenimiento nocturno, el 10 de mayo de 1902 este salón fue bautizado como Salón Central Europeo. Fue uno más de los numerosos locales de variedades que hicieron furor en el comienzo del siglo XX. No fue ese el único experimento escénico del Central pues, a principio de 1906, volvió a colocar butacas y escenario para convertirse en un gran music hall con el nombre de Central-Kursaal. La inauguración del Kursaal se produjo la noche del 7 de enero de 1906. El Liberal (8-1-1906) saludó así la transformación:

Ya cuenta Madrid con un nuevo espectáculo, a semejanza del Casino de París y de Folies Bergère, la empresa del Central Kursaal se propone implantar entre nosotros un género ínfimo ilustrado, en el que el arte, el buen gusto y la elegancia, formen un entretenido y alegre triunvirato, que pueda durar desde las diez de la noche a las cuatro de la madrugada.

Como en aquellos años el circuito de las variedades era reducido y los artistas pasaban de un local a otro, la Chelito (Consuelo Portela) pisó por primera vez el escenario de Kursaal el 7 de marzo de 1906. El Kursaal tuvo una vida efímera. En diciembre de 1906 otra empresa alquiló el frontón para celebrar bailes de sociedad. La Chelito se hizo empresaria, sin abandonar los escenarios, y abrió allí en agosto de 1911 el cabaret Chantecler, más tarde transformado en teatrito con el nombre de Eldorado. Se abrió como tal el 15 de diciembre de 1922. Todavía sufriría otra gran obra ese chaflán para construir el edificio que alberga en sus primeras plantas al teatro Muñoz Seca, siempre en propiedad de Chelito, y abierto el 28 de octubre de 1930 con Lo cursi, de Jacinto Benavente. El teatro pasó por su etapa cinematográfica hasta que en 1971 los actores Andrés Magdaleno y Natalia Silva lo recuperaron para la escena.

Desaparecido el frontón, su solar fue adquirido por el empresario cinematográfico Antonio Méndez Laserna. El arquitecto Pascual Bravo le construyó un enorme cine que tenía dos salas, con capacidad para casi 2.500 espectadores. Se llamó Madrid y se inauguró el 29 de diciembre de 1925 con las películas El tazón de bronce y Adelante, Malacara, del popular Tom Mix. Ese cine, conservando el nombre, se transformó por César de la Torre Trasierra en un gran teatro inaugurado el 8 de octubre de 1943 con la obra de los Quintero La venta de los gatos. En la inmediata postguerra fue un escenario para grandes espectáculos arrevistados, en el que triunfaron Los Vieneses. Marcado por su origen, volvió a ser transformado en cine el año 1959, adquirido por la empresa mexicana Pelimex. En los años 1979 y 1981 se dividió el enorme local y de la arquitectura original ya no quedaron más que la monumental fachada y la escalinata principal. Triste final para un edificio con tanta historia: en 2015 se derribó todo el interior y hoy es un gran comercio de electrónica, hogar e informática.

Interior de los cines Acteón

Mientras se mantiene el teatro Muñoz Seca, han desaparecido los cines Acteón, levantados el año 1995 sobre el solar de los incendiados Almacenes Arias. Aunque la entrada principal la tenían por la calle Montera, había otra, con taquillas y accesos por la plaza de Santa Ana. El 9 de noviembre de 2017 se cerraron los Acteón. Como su vecino teatro Madrid, el edificio fue completamente derribado y hoy se construye un nuevo centro comercial y hotel.

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