Economía

«¿Qué le decimos al autónomo que se jugó su casa o sus ahorros?»

"¿Qué le decimos al autónomo que se jugó su casa o sus ahorros?"

La intención de la ministra de Economía, Nadia Calviño, de aplicar quitas a los créditos ICO como fórmula para ayudar a los autónomos y pymes en apuros, en vez de ayudas directas, tiene un enorme riesgo moral (moral hazard) por el agravio comparativo que crearía entre aquellos que pidieron estos créditos y los que no. La banca plantea que las ayudas lleguen a todos, tengan o no un ICO, y alerta del aluvión de demandas que puede llegar si el Gobierno sigue adelante con su idea.

Ejemplo real: Lola (nombre ficticio), dueña de un comercio cerrado por el estado de alarma, acudió a su entidad financiera a buscar soluciones para la falta de liquidez. Se plantearon un crédito ICO, pero las dos partes concluyeron que era mejor ampliar la hipoteca sobre su vivienda, alargando el plazo hasta 15 años (en vez de los cinco que tenían inicialmente los ICO) con dos de carencia. Si se adopta la ‘solución Calviño’, a ella no se le hará ninguna quita de su hipoteca y se arriesgará a perder su casa si las cosas no remontan como espera tras la pandemia. Y verá con impotencia cómo los que sí pidieron un ICO logran un alivio de su situación con la condonación de parte de su deuda.

Otro ejemplo: Manuel tiene un taller de reparación de automóviles que, aunque pudo mantenerse abierto durante la alarma, sufrió un desplome de la clientela y de la facturación. Pero Manuel es un hombre muy prudente y había guardado bastantes ahorros para «un día de lluvia» como dicen los anglosajones. Ese día de lluvia había llegado con el covid y decidió tirar de esos ahorros porque no quería endeudarse. Le daba miedo no poder pagar el crédito y perder el taller y él siempre lo había hecho todo con su dinero, nada de deuda. Ahora, el Gobierno no solo no premiará su prudencia y responsabilidad, sino que premiará a sus competidores más irresponsables o arriesgados.

«¿Qué les decimos a esta gente?», se plantea un empleado de una entidad bancaria. «¿Les decimos que, como no tienen un crédito ICO, no tienen derecho a ayudas públicas? ¿Les decimos que son idiotas por no haberlo pedido? Es surrealista».

Un agravio dentro de un agravio

Ese es el riesgo moral que pone la banca como uno de los principales motivos para rechazar esta fórmula. El jueves pasado, se presentó un informe elaborado por el exdirector general del FROB (el fondo público de rescate bancario) Antonio Carrascosa, que concluye que las ayudas directas para las pymes y micropymes de determinados sectores serían la medida más eficaz para contribuir a una rápida recuperación económica, y que la condonación de una parte de la deuda de las empresas sería un error, entre otras cosas porque discriminaría a aquellas que están mejor capitalizadas por haber sido más previsoras y haber evitado el exceso de endeudamiento, e iría en contra de la «sana competencia» en determinados sectores.

Además, hay otro riesgo moral añadido: dentro de los que sí tienen créditos ICO, ¿cómo discriminar a los que se les debe hacer una quita de los que no? Se cae en el riesgo, de nuevo, de premiar a los que estén en una situación más apurada por una peor gestión o una menor previsión, y de castigar a los que han gestionado mejor su negocio o a los que tienen más ventas porque compiten mejor. Lo cual conducirá, inevitablemente, a un ‘manguerazo’ indiscriminado a todos los créditos ICO, según algunas fuentes consultadas. Y eso pone los pelos de punta a los bancos porque puede provocar un agujero enorme en sus cuentas.

Ayudas para todos y que los que tienen ICO las destinen a pagarlo

¿Qué hacer, entonces? La banca insiste en que es mejor dar subvenciones a todo el mundo en vez de perdonar los ICO. Pero el Gobierno no quiere utilizar esa fórmula como ha hecho Alemania, por ejemplo, por temor a que muchas empresas echen el cierre después de recibir las subvenciones, y que sus propietarios se queden con el dinero. Otras fuentes lo achacan al fuerte impacto en las maltrechas cuentas públicas de los volúmenes de ayudas que solicitan los diferentes gremios. Una tercera explicación es que las quitas, en las que la banca perdería parte de su inversión (se están estudiando fórmulas para compensarla tales como bonos a largo plazo, como adelantó OKDIARIO), es la alternativa que quiere imponer Podemos.

Un directivo de un gran banco propone una solución intermedia: «Se podrían dar ayudas a todos los autónomos y pymes sobre la base de la facturación y de los gastos fijos de 2019, el último ejercicio normal, como hacen otros países. E imponer que el que haya solicitado un crédito ICO debe utilizar esas ayudas prioritariamente para devolverlo, lo que equivaldría a una quita. De esta forma, mantienes la condonación del ICO para el que lo necesite, pero tratas a todo el mundo por igual sin discriminar a nadie y menos a los que lo han hecho mejor».

Las negociaciones entre Gobierno y banca -apoyada por el Banco de España- están encima de la mesa. Pero, a la vista de la actitud del Gobierno, que considera que el Estado no debe asumir el 100% de las pérdidas de un crédito que ha avalado al 80% (es decir, considera que las quitas deben aplicarse a los ICO problemáticos), parece que como máximo el sector financiero va a conseguir una compensación en ‘papelitos’.

okdiario.com

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