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La reducción del déficit fiscal y deuda, principales retos para Ecuador en 2021

La reducción del déficit fiscal y deuda, principales retos para Ecuador en 2021

QUITO (Xinhua) — Ecuador cierra el año con varios desafíos en materia económica para mejorar las finanzas públicas en el 2021, tras un año crítico por el impacto negativo de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19), que deterioró la economía y el empleo, coincidieron expertos consultados por Xinhua. El ex ministro de Economía, Fausto Ortiz, dijo en entrevista que a las puertas de las elecciones presidenciales y legislativas del 7 de febrero de 2021 los principales desafíos son reducir el abultado déficit fiscal para mantener orden en las cuentas fiscales y la deuda pública.

En un informe presentado a finales de noviembre, el Banco Central del Ecuador proyectó un decrecimiento de la economía del 8,9 por ciento en 2020 debido a la pandemia, que a su vez provocó una tasa de desempleo de 6,6 por ciento a septiembre pasado, lo que significó que 522.620 personas se encontraban sin trabajo en ese mes, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

«La tarea del nuevo gobierno es ver cómo se reduce aún más el déficit fiscal, que este 2020 será cercano a los 7.500 millones de dólares en relación al Producto Interno Bruto (PIB), y que en dos o tres años lo tengamos en superávit», indicó el ex ministro.

Opinó, sin embargo, que la tarea del ajuste «es difícil» para una economía que convalece y, al mismo tiempo, se le exige que crezca en un entorno de incertidumbre económica.

Ortiz, quien además es miembro de un consejo asesor económico del gobierno para enfrentar la crisis que atraviesa el país, mencionó que la reducción del déficit es inevitable para que no haya necesidad de buscar más financiamiento externo.

«Estamos ya excedidos, estamos con un nivel de deuda que se torna cercano a lo inmanejable», señaló, al precisar que la deuda pública del país bordea el 65 por ciento del PIB cuando el límite legal es del 40 por ciento.

El experto calculó que la recuperación de la economía tomará entre cuatro y cinco años, porque registraba un nivel de crecimiento «bastante lento, de entre 1 y 2 por ciento».

Pese a ello, consideró que es probable alcanzar la proyección de crecimiento de la economía del 3,1 por ciento en 2021, estimada el mes pasado por el Banco Central.

Lo que veremos será un «efecto rebote, después de una gran contracción del 9 por ciento» este 2020, apuntó.

La contracción prevista por el Banco Central se acerca a la última del Fondo Monetario Internacional (FMI), que proyectó un decrecimiento económico en Ecuador del 9,5 por ciento en 2020, lo que representa una mejora respecto de la contracción de 11 por ciento prevista inicialmente.

Según el FMI, la economía ecuatoriana ha mostrado «indicios iniciales» de recuperación económica tras tocar fondo en el segundo trimestre del año, y sugirió una mayor «reorientación del gasto» para reforzar la sostenibilidad fiscal y reducir la deuda pública, aunque el sector empresarial ve con escepticismo la proyección de crecimiento de 2021.

Este año, Ecuador agudizó sus problemas de liquidez por los bajos precios del petróleo y la baja recaudación de impuestos debido a la reducción en el comercio y la producción por el confinamiento en medio de la pandemia.

La situación llevó al gobierno del presidente Lenín Moreno, quien terminará su mandato el 24 de mayo de 2021, a conseguir mayor financiamiento de los organismos multilaterales, ayudas que van atadas a ajustes, recortes presupuestarios, reformas laborales y tributarias.

El principal prestamista fue el FMI, con desembolsos por 4.000 millones de dólares como parte de un nuevo acuerdo técnico alcanzado en agosto pasado.

El gobierno concretó además, este año, la reestructuración de 17.375 millones de dólares en bonos soberanos, con lo cual alcanzó una reducción del monto, plazos e intereses.

Estas operaciones, según Ortiz, ayudaron a Ecuador a «pasar el enorme bache» fiscal, pagar sueldos atrasados del sector público a proveedores y pensionistas y ampliar la protección social a la población más vulnerable.

En entrevista con Xinhua, el presidente de la Cámara de Comercio de Quito, Patricio Alarcón, consideró sin embargo que no existen las condiciones para alcanzar la meta de crecimiento económico en 2021.

«Yo veo difícil que eso suceda porque estamos en un año electoral, no hay inversión, está paralizada, y no veo que se estén tomando medidas estructurales para poder generar un cambio en cuanto al crecimiento económico», afirmó.

A su juicio, los desafíos para 2021 son bajar el gasto, aumentar la recaudación de impuestos e impulsar reformas en lo laboral, lo tributario y en la seguridad social.

«Estamos pasando por un panorama complicado, el país se empobrece, no logra generar fuentes de empleo con un decrecimiento altísimo», añadió, al indicar que hasta octubre pasado el sector productivo registró pérdidas en ventas por 24.000 millones de dólares.

Esta semana, en una entrevista con la televisión local, el ministro de Economía, Mauricio Pozo, dijo que el país «necesita orden fiscal y reformas estructurales con apoyo internacional».

Por lo tanto, «estamos trabajando en las reformas que se puedan aplicar en una siguiente administración (…) también para dejar un país y una economía en orden», agregó.

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