España

Juan Luis Fernández, Catedrático de Matemática Aplicada

Juan Luis Fernández
Juan Luis Fernández

-Publicidad-

Este infausto 2020 empieza a tocar a su fin y, casi sin darnos cuenta, estamos a las puertas de la Navidad. Una de las épocas más importantes del año a nivel económico para los comercios, que, en un año en que no ha habido ni Feria de San Isidro, ni Semana Santa, ni casi verano, cobra aún mayor relevancia

Encaramos la recta final, eso sí, en mitad de la segunda ola de la pandemia por coronavirus, sin podernos quitar de la cabeza el miedo a volver a lo vivido en marzo. Pero, ¿hemos pasado ya el pico de este nuevo embate de la Covid-19? ¿Hasta cuándo durará? ¿Son efectivos los confinamientos domiciliarios?

-Publicidad-

Dudas que albergamos todos los madrileños y españoles y que nos ayuda a resolver Juan Luis Fernández Martínez, Catedrático de Matemática Aplicada en la Universidad de Oviedo y Director del Grupo de Problemas Inversos, Optimización y Aprendizaje Automático.

“La segunda ola empezó a desmadrarse en el puente del 12 de octubre”. Esa fecha, en la que hubo una amplia movilidad en todo el territorio nacional (salvo en la Comunidad de Madrid, en la que se aplicó el estado de alarma), es la que marca para Fernández como el punto de inflexión de la actual crisis.

“La gráfica que hemos elaborado refleja que entre el 12 y 17 de octubre ya habíamos pasado el primer pico… y de repente vuelve a subir. Estamos, por así decirlo, en el primer rebrote grande de la segunda ola”. Una situación que, pese a su crudeza, estaría cerca de su fin.

“Depende de cuánta gente quede por infectar. Yo creo que en España llegaremos, en esta segunda ola, a los dos millones de infectados. Y vamos por un millón”. Sus estimaciones, basadas en modelos robustos de matemáticas, nos dicen por tanto que aún quedaría otro millón de personas por infectar. O, lo que es lo mismo, la mitad, y nos encontraríamos con una “segunda ola que vaya desapareciendo y que en Navidad esté controlada, incluso a nivel de España”.

Para explicárnoslo mejor, nos pone como ejemplo la tendencia de su Asturias natal, una de las comunidades autónomas que ha pedido al Gobierno central el confinamiento domiciliario de la población. “La segunda ola empezó en Asturias el 23 de julio, y estimamos que se llegará a los 15.000 – 20.000 infectados. Actualmente ya vamos por 10.000, por lo que quedan entre 5.000 y 10.000 por infectar. Se establece entonces un promedio de bajada en el que hay que absorber ese número de casos, con lo que nos salen unos 150 en aproximadamente treinta días en el caso de que sean 5.000, el doble si fueran 10.000”.

El frío, aliado del coronavirus

La llegada de las bajas temperaturas, aunque significará que habrá menos botellones en las calles, no es una buena noticia en lo que respecta a la propagación del virus. Y es que cuanto más frío haga, más infecciones habrá. Concretamente, “entre 5 y 7 personas por millón de habitantes y por grado centígrado”.

Algo que se notaría especialmente a los meses más crudos del invierno, enero y febrero, y en los lugares de la geografía española donde más baja el mercurio, como lo es “toda la parte de la meseta española, Soria, Segovia, Ciudad Real…” y la Comunidad de Madrid.

Confinamientos domiciliarios, ¿sí o no?

Muchas comunidades autónomas se han pronunciado a favor de llevar a cabo un nuevo confinamiento, similar al que ya vivimos en marzo. Algo que se ha demostrado efectivo pero muy dañino para la economía. “Yo no soy experto en epidemiología, pero lo que está claro es que lo que no podemos es cerrar otra vez el país tres meses a cal y canto, porque te cargas la economía, que ya está muy tocada”. Una medida que, a su juicio, tampoco solucionaría el problema puesto que muy probablemente “el próximo año vamos a tener otras dos olas”.

Juan Luis Fernández Martínez: “Madrid va a terminar esta segunda ola antes que el resto” 1
Foto: © EFE/SANDRA RUÍZ DEL ARBOL

“Este virus, que está marcado por la meteorología, va a seguir circulando. Además, tiene, en cierta manera, un comportamiento de retrovirus, que hace que pueda estar latente en un individuo y que no se vea hasta pasado un tiempo. Todo eso significa que hasta que no haya una inmunidad de grupo elevada, o tengamos una vacuna, va a seguir estando ahí”.

Ante esta situación, Fernández cree que el “sistema económico tendrá que ir adaptándose a esas olas sucesivas”.

Un mes de segunda ola en la Comunidad de Madrid

Mucho se está hablando de la estrategia seguida por el Ejecutivo madrileño, donde se viene apostando desde hace semanas por los confinamientos selectivos en vez de los generales por los que están optando otras autonomías.

Ello, unido al resto de medidas que se están aplicando en la región, está consiguiendo que la curva esté decreciendo y Madrid sea una de las zonas con menos incidencia a día de hoy del país. Siempre basándose en los datos que facilitan las administraciones, Fernández cree que “Madrid va a terminar esta segunda ola antes que el resto”.

Son precisamente estas medidas de restricciones quirúrgicas por las que él apostaría, ya que “la infección es un proceso espacio-temporal. Entonces, ¿por qué no se puede ir a confinamientos de las zonas afectadas y a confinamientos selectivos?”.

Al margen de colores políticos, que no importan en una situación de pandemia, y convencido de que autonomías y Gobierno central deberían dar un mensaje pactado para no introducir “desorientación entre la población”, Juan Luis Fernández considera que “si Madrid está haciendo los test que hay que hacer, la situación está muy controlada. Es más, si me apuras, las curvas indican que antes de que acabe el mes de noviembre está controlado”.

Juan Luis Fernández Martínez: “Madrid va a terminar esta segunda ola antes que el resto” 2
Así se comportaría la evolución de la pandemia en la Comunidad de Madrid según el modelo de Juan Luis Fernández.

El peligro de las comparaciones y el “yo más”

Francia, Alemania, Bélgica… Países de nuestro entorno más cercano, que están aplicando medidas muy severas de restricción, incluido el confinamiento domiciliario. Algo que en España es defendido por no pocas voces, que piden “mano dura” para doblegar la curva.

Una comparación que, a juicio de Fernández, es errónea. Su mujer es de nacionalidad francesa y conoce bien por tanto la situación en el país vecino, un lugar en el que “la falta de seguimiento que tienen las normas de distancia social es increíble”.

Y es que, a la hora de tomar medidas más estrictas, la mano no solo debe temblar, sino que debe hacerlo “unas cuantas veces”.

Los datos, un “desastre” nacional

Cada día, los datos de nuevos contagios, índices de rebrote y fallecidos, inundan los periódicos. Pero ello no quiere decir que estén bien dados. Para Fernández, la manera de darlos es “un desastre”.

“Yo no digo que el análisis que haga el Ministerio de Sanidad y las hojas que dan en formato PDF estén bien hechas. Pero la fuente bruta de datos debería ser accesible de manera automática y que ellos hagan sus interpretaciones”. En su opinión, esos datos también deberían ser proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y “que cada cual los pueda descargar de manera automática y pueda hacer sus interpretaciones”. Asimismo, circunstancias como el hecho de que los fines de semana no se den datos dificulta el análisis y puede inducir al error, ya que al trabajar con el acumulado desde el viernes hay que “cambiar de muestreo”.

Las matemáticas al servicio de los ciudadanos

Una de las cosas en las que hace hincapié el Catedrático es en que no hace “estas predicciones para acertar o fallar, las hago para ayudar. Yo quiero ayudar a mi país”. Algo que no siempre han entendido algunos políticos, que han ninguneado a las matemáticas. Considera inconcebible que alguien que esté al frente de algún tipo de servicio al ciudadano afirme que “una pandemia es impredecible”. En su crítica, apunta que “los modelos son para ser utilizados, no para ser creídos. Y entonces tener una vía de orientación en base a la cual tomar decisiones”.

“Cuando nosotros hacemos previsiones, no las hacemos de manera determinista. Damos el espacio de incertidumbre de dicha previsión, dependiendo de la incertidumbre que haya en el ajuste del pasado de los parámetros de la pandemia, y los aplicamos al método. Entonces, ya no estás dando una cifra, sino que la realidad se ajusta a una de las curvas de percentil de esa previsión”.

Juan Luis Fernández Martínez: “Madrid va a terminar esta segunda ola antes que el resto” 3

En el equipo del Grupo de Problemas Inversos, Optimización y Aprendizaje Automático, donde comparte labor codo con codo José María Loché y Zulima Fernández, trabajan con diferentes modelos poblacionales de epidemias para sustentar todas estas predicciones. Uno de los más válidos es, a su vez, uno de los más sencillos, el de Verhulst.

Tal y como nos explica Fernández, es “un modelo de crecimiento limitado, que se utiliza para las pandemias. En él, la velocidad de crecimiento diario de una pandemia es proporcional al número de infectados en ese momento por el número de personas que quedan por infectar. Para esta derivada tienes que conocer la población inicial de infectados, la constante de proporcionalidad (la virulencia de la pandemia, la famosa “R”) y a cuántos más puede infectar. Nosotros lo que hacemos es ajustar la realidad al modelo equivalente, analizando lo que sucedió en el pasado y lo prolongamos”.

Un modelo que, por cierto, se comportó de manera precisa en la primera ola, cuando definió a nivel de España y de Asturias tanto el pico como el número de infectados. No por sencillo es menos válido: “hacemos un análisis de lo que sucedió en el pasado y lo trasladamos al presente”.

En definitiva, todos estos datos “sirven para planificar. Porque si tomas decisiones en análisis que no son robustos, hablamos de improvisación. Si no tienes una brújula que te dice dónde estás y dónde vas a llegar, no llegas”.

Invertir en sanidad… y en ciencia

Una de las verdades que están quedando demostradas y que debemos asumir es la de la necesidad de reforzar el sistema sanitario. Fernández defiende que hay que “meter medios en el hospital, en la reorganización de los servicios… También en la sanidad privada, que ha ayudado mucho y se la ha ninguneado”.

Se muestra a su vez preocupado porque ve al “colectivo médico agotado”. En su opinión, es a ellos a quien tenemos que escuchar y, por supuesto, “no cerrar laboratorios, universidades o escuelas” durante la pandemia, algo que ya se hizo durante la primera ola.

En cualquier caso, todavía quedan aliados que aún no han sido explorados para combatir al virus. En este sentido, en el Grupo están «reposicionando fármacos con datos genéticos procedentes del Hospital Mount Sinai de Nueva York, que podrían servir para curar o paliar la Covid en sus fases previas». Fármacos, ya aceptados, para los que están buscando «hospitales que quieran hacer las pruebas clínicas».

¿Habrá Navidad?

Aunque ya hemos avanzado algo previamente, por fin contestamos a la pregunta del millón. Y aunque será la más diferente de las últimas décadas, Fernández cree que habrá Navidad y que podremos visitar, con precaución máxima, a nuestros seres queridos. Eso sí, lanza una advertencia que no debemos tomar a la ligera, y es que “no dependerá de los políticos, sino de nosotros”.

En este sentido, pide “mano dura con el que se salta las normas” y que “cuidemos a los que tenemos al lado”. Los políticos deben a su vez educar a la ciudadanía e informarla debidamente, diciéndoles “que después de esta segunda ola habrá una tercera o una cuarta hasta que llegue la vacuna o cuando haya otras opciones, como el mencionado reposicionamiento de fármacos”.

Una información por parte de quienes nos gobiernan que siempre es exigible, pero más aún hasta que “esto se solucione, que se solucionará”.

-Publicidad-

www.madridesnoticia.es

Noticias Madrid Norte

Deja una respuesta