Deportes

la búsqueda de un título que se le resiste al Tottenham

Carlos Tristán González

Carlos Tristán González

Madrid
Actualizado:

Guardar

Existen pocos puestos de trabajo con más incertidumbre que el de un entrenador de fútbol. Da igual que consiguieras llevar al equipo hasta la primera final de Champions de su historia, comienza una temporada, los resultados no acompañan y te ves en la cola del paro. Le ocurrió a Maurucio Pochettino, que tras cinco años en el banquillo del Tottenham y después de su mejor temporada, fue despedido por los malos resultados. En su lugar llegó el exitoso, y tmbién mediático, José Mourinho, que años atrás había dicho que «nunca entrenaría al Tottenham». Sin embargo, la desesperada búsqueda de un título empujó a Daniel Levy, presidente del club desde 2001, a confiar en quien ha conseguido ganar allá donde ha estado.

De primeras, el objetivo estaba claro: clasificarse para la Champions. No parecía fácil, porque aunque era noviembre y quedaba mucho, el Tottenham era decimocuarto a once puntos del Manchester City, cuarto entonces. El equipo respondió con cinco victorias en los primeros siete partidos, pero las lesiones de jugadores clave, los pinchazos contra rivales directos y la situación por la pandemia de coronavirus complicaron el objetivo. De hecho, tal y como se ve en el documental de Amazon Prime «All or Nothing» sobre el Tottenham, se terminó festejando entrar en Europa League. Y tampoco fue fácil. Para ello, en la última jornada el Tottenham tenía que sacar más puntos que los Wolves, entonces sextos. Cosecharon un empate ante el Crystal Palace, pero su rival perdió ante el United. «Quién me iba a decir que estaría contento por terminar sexto», diría el portugués.

Sin embargo, lo que pudo ser un fracaso, Mourinho convirtió en una oportunidad. «Si nos clasificamos para la Europa League sé que la podemos ganar», diría a sus jugadores en el tramo final de la liga. Hoy, tras superar sin apuros la fase previa de este torneo, recibe en su estadio al LASK (21.00 horas), enmarcado en un grupo a priori sencillo para el conjunto de Londres, junto al Antwerp belga y al Ludogorets búlgaro. Además, Mourinho ya sabe lo que es ganar esta competición: lo hizo con el Oporto en 2003 y repitió en 2017 con el United, en el que es su último título hasta la fecha.

Porque si ha quedado claro cuál es el principal reto de Mourinho en el Tottenham es ese: conquistar un trofeo que se resiste desde hace demasiado tiempo. Por eso la afición de los Spurs fue indulgente con el portugués a pesar de que en el norte de Londres se le conocía como «Míster Chelsea» por su paso por el banquillo blue. Así, pese a los recelos iniciales, poco a poco fueron subiéndose al «barco de Mou» confiando en que también a ellos, como hizo en sus anteriores clubes, les llevaría hasta un título que no saborean desde 2008. Entonces estaba en el banquillo alguien conocido por todos: Juande Ramos.

Cambio de rumbo desde la dirección

Un aficionado del Tottenham sostiene una pancarta de Juande Ramos
Un aficionado del Tottenham sostiene una pancarta de Juande Ramos – Reuters

«Cuando llegué, el equipo estaba en descenso, pero al final conseguimos la permanencia y ganamos la Carling Cup. Fueron eliminatorias muy importantes, con el City en cuartos, el Arsenal en semifinales y el Chelsea en la final. No éramos favoritos, pero lo logramos», rememora el Juande en ABC. Desde entonces, el Tottenham vive una travesía por el desierto en la que la final de Champions perdida contra el Liverpool fue un doloroso espejismo. Y para eso llegó Mourinho, para coger el testigo de Juande y volver a ganar.

En opinión del técnico español, que conoce el club a fondo, así como a su presidente, se ha producido un cambio de rumbo: «El Tottenham es un grande, pero por ejemplo, en mi caso se desmanteló al equipo. Se vendió a Berbatov al United y a Robbie Keane al Liverpool, que eran nuestras estrellas, y se fueron encima a equipos contra los que queríamos competir por títulos. Con el tiempo se han dado cuenta de que no pueden vender a las figuras, como les pasó también con Bale o Modric. Si se quiere competir por títulos hay que mantener a tus buenos jugadores. Creo que llevan unos años siguiendo esta línea e incluso con buenos fichajes para competir por títulos».

Por eso, cree que esta temporada el Tottenham está en condiciones de pelear por algo grande: «Mourinho es un entrenador con experiencia en los mejores equipos del continente y de Inglaterra. Sin lugar a dudas el Tottenham es candidato a pelear por la Premier. Después de tantos años, Levy ha comprendido que si quiere ganar un título y tener éxito en lo deportivo tiene que apostar por grandes futbolistas y luchar por no desprenderse de ellos. Es importante que el club sea rentable, por supuesto, pero no se puede descuidar la parte deportiva».

Así pues, si analizamos a la plantilla del Tottenham jugador por jugador, observamos que varios de ellos se encuentran entre los mejores del mundo en su posición. Cierto es que Mourinho no cuenta con el banquillo que puede tener Guardiola o Lampard, pero el once titular, al menos, no se queda atrás.

Un once poderoso

Para empezar, en la portería está Lloris, capitán del equipo y reciente campeón del mundo con Francia. Más adelante, en defensa, Mourinho tiene a jugadores experimentados como Alderweireld, Dier, Davison o Aurier, a los que se ha sumado este verano Reguilón, uno de los laterales con mayor proyección en Europa. En el centro del campo, puede juntar a tres de los cuatro fichajes más caros de la historia del club: Ndombélé, Sissoko y Lo Celso, con otros nombres a tener en cuenta como Höjbjerg o Winks. Y arriba, la artillería pesada. Un tridente con dos fijos: Son, uno de los mejores jugadores de lo que va de temporada, y Kane, estrella del equipo y la competición. El tercero puede ser el recién llegado Bale, que ya deslumbró en el club; Dele Alli, que parece haber perdido la confianza de su técnico; Bergwijn, fichado el pasado verano y con un gran futuro por delante; o pesos pesados en el vestuario como Moura o Lamela.

Con estos mimbres, Mourinho tratará de romper la sequía. Así, dada la altísima competitividad de la Premier, torneos como la FA Cup, la Carabao Cup o la Europa League aparecen en la diana del portugués. «Ganar títulos siempre es difícil, pero los que se juegan en eliminatorias, como es la Europa League, pueden resultar más fáciles que un torneo largo. Además, en la Europa League va a evitar a los más grandes, que suelen jugar la Champions, así que parte como uno de los favoritos», señala Juande, que sentencia: «Es muy difícil saber si Mourinho lo conseguirá, pero es un entrenador muy competitivo, con muchos títulos, por lo que no sería una sorpresa».

Ver los
comentarios

www.abc.es

Noticias Madrid Norte

Deja una respuesta