Economía

Paul Milgrom y Robert Wilson ganan el Premio Nobel de Economía

Rafael M. Mañueco

Javier González Navarro

Madrid
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Los economistas Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson ganaron hoy el Nobel de Economía por las «mejoras en la teoría de subastas e invenciones de nuevos formatos de subastas», informó la Real Academia de las Ciencias Sueca.

Robert B. Wilson (Geneva, Nebraska, 1937) se licenció en Matemáticas en la Universidad de Harvard y, a continuación, cursó el máster en la Harvard Business School (1961), donde también se doctoró (1963), con una tesis de investigación de operaciones sobre la programación cuadrática secuencial. En 1964 se había incorporado a la Escuela de Negocios de la Universidad de Stanford, donde ha desarrollado su carrera hasta hoy. Fue en el campo de la economía industrial donde Wilson realizó también otra de sus grandes aportaciones, en este caso relacionada con el diseño de tarifas y la discriminación de precios.

Paul Milgrom (Detroit, Michigan, 1948) es matemático y catedrático de Economía de la Universidad de Stanford y ha sido nominado por Zvika Neeman, decana de la Facultad de Economía Eitan Berglas, de la Universidad de Tel Aviv. Según el acta, “su contribución sobre la teoría de la subasta es la más conocida. En ésta, ha analizado temas de diseño, licitación y resultados de las subastas con diferentes mecanismos.

El galardón es el último de los Premios Nobel anunciado y será entregado, como los demás, el próximo 10 de diciembre.

«Las subastas están en todas partes y afectan nuestra vida cotidiana», explicó la Academia al anunciar los nombres de los galardonados.

Milgrom y Wilson «han mejorado la teoría de las subastas e inventado nuevos formatos de subastas, beneficiando a los vendedores, compradores y contribuyentes de todo el mundo», agregó la Academia.

De Wilson la Academia destacó que su trabajo «mostró por qué los postores racionales tienden a colocar ofertas por debajo de su mejor estimación del valor común: están preocupados por la maldición del ganador, es decir, por pagar demasiado y perder.»

En cuanto a Milgrom, «formuló una teoría más general de las subastas que no solo permite valores comunes, sino también valores privados que varían de un postor a otro».

Ambos «no solo aclararon cómo funcionan las subastas y por qué los postores se comportan de cierta manera, sino que utilizaron sus descubrimientos teóricos para inventar formatos de subastas completamente nuevos para la venta de bienes y servicios».

«Los galardonados en Ciencias Económicas de este año comenzaron con la teoría fundamental y luego utilizaron sus resultados en aplicaciones prácticas, que se han extendido por todo el mundo. Sus descubrimientos son de gran beneficio para la sociedad», declaró por su parte el presidente del Comité del Premio, Peter Fredriksson.

La Academia sueca indicó que en 1994 las autoridades estadounidenses utilizaron por primera vez uno de los formatos de subasta de ambos galardonados ahora para vender frecuencias de radio a operadores de telecomunicaciones y que, desde entonces, muchos otros países han seguido su ejemplo.

La Academia sueca recordó que «en la actualidad, en las subastas cambian de manos objetos por valor de sumas astronómicas de dinero todos los días, no solo objetos domésticos, arte y antigüedades, sino también valores, minerales y energía» y que las adquisiciones públicas «también se pueden realizar como subastas».

Utilizando la teoría de la subasta, los investigadores intentan comprender los resultados de las diferentes reglas de licitación y precios finales, el formato de subasta.

La Academia dijo que «el análisis es difícil, porque los postores se comportan estratégicamente, en base a la información disponible. Toman en consideración tanto lo que saben ellos mismos como lo que creen que saben otros postores».

El Nobel de Economía, cuyo nombre real es Premio de Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, es el único de los seis galardones no creado en su día por el magnate sueco, sino que fue instituido en 1968 a partir de una donación a la Fundación Nobel del Banco Nacional de Suecia con motivo de su 300 aniversario.

Galardonados por la Fundación BBVA

Cabe recordar que en 2013 el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Economía, Finanzas y Gestión de Empresas fue concedido en su quinta edición al matemático estadounidense Paul Milgrom “por sus contribuciones pioneras en una inusualmente amplia variedad de campos de la economía, como las subastas, el diseño del mercado, los contratos e incentivos, la economía industrial, la economía de las organizaciones, las finanzas y la teoría de juegos” según el acta del jurado. A ello se unió una faceta empresarial, que le ha servido para aplicar sus teorías a través del asesoramiento a gobiernos y empresas.

Al recibir la noticia del premio Fronteras del Conocimiento, el propio Milgrom explicó cómo llegó a esta contribución: “Empecé a estudiando matemáticas, pero luego entré en Stanford para estudiar Negocios y descubrí el trabajo de William Vickrey, que ganó un premio Nobel por su trabajo en subastas. Me maravilló ver ese tratamiento matemático del comportamiento humano, eso me atrajo mucho y esa fue la clave”.

Y añadió que las subastas «rigen cómo se reparten los recursos, dictan quién obtiene qué y a qué precio, y en ocasiones se trata de muchos bienes al mismo tiempo».

“Cuando enseño teoría a mis estudiantes siempre les invito a que me reten y me pregunten para qué es útil. Es sano que se lo pregunten y para mí no es complicado responder porque cuando desarrollo mis teorías siempre tengo en mente ejemplos del mundo real con los que trabajar”, afirmó entonces Milgrom.

Al recibir la noticia del premio Fronteras del Conocimiento, el propio Milgrom ha explicado cómo llegó a esta contribución: “Empecé a estudiando matemáticas, pero luego entré en Stanford para estudiar Negocios y descubrí el trabajo de William Vickrey, que ganó un premio Nobel por su trabajo en subastas. Me maravilló ver ese tratamiento matemático del comportamiento humano, eso me atrajo mucho y esa fue la clave”.

A la pregunta de por qué las subastas son tan importantes, ha respondido: Las subastas rigen cómo se reparten los recursos, dictan quién obtiene qué y a qué precio, y en ocasiones se trata de muchos bienes al mismo tiempo.

Las subastas rigen cómo se reparten los recursos, dictan quién obtiene qué y a qué precio, y en ocasiones se trata de muchos bienes al mismo tiempo.

Milgrom ha asesorado a Google en su salida a Bolsa, a Yahoo! en el diseño de mercados para la venta de publicidad online y a Microsoft Networks en subastas relacionadas con el posicionamiento de la publicidad en buscadores. Sobre su labor asesora a Google, Milgrom explicó que “cuando las compañías afrontan su salida al mercado, cuentan con bancos de inversión y otras estrategias, pero no se lo plantean como una subasta. Google quería hacerlo de otra forma, querían diseñar una subasta en la que pudieran participar clientes que no fueran expertos en el mercado financiero, y también querían conocer los riesgos”.

Tres años después, la Fundación BBVA premió a Robert Wilson por su pionero análisis de las interacciones económicas con información asimétrica al que incorporó fenómenos tales como la adquisición de reputación para fomentar la cooperación.

Para Wilson, “los efectos de reputación son muy relevantes en las negociaciones laborales. Por ejemplo, cuando una empresa asume los costes de una huelga para convencer al sindicato de que la productividad marginal del trabajo no es más alta de lo que realmente es, envía una señal creíble que sustenta su reputación”.

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