Economía

El pago requiere una gestin eficaz y sostenible

La ministra portavoz, Mar

Actualizado
Mircoles,
7
octubre
2020

01:36

El Ejecutor debe de pensar que el papel lo aguanta todo, pero hay un valía que no soporta ms su marcha de rigor: la credibilidad


La ministra portavoz, Mara Jess Montero (i), y la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Econmicos y Transformacin Digital, Nadia Calvio.
JUAN CARLOS HIDALGO EFE

Lo que ms preocupa del atmósfera macroeconmico presentado ayer por el Gobierno ya no son solo sus agravadas previsiones. Y eso que siguen siendo escasamente verosmiles. Un ejemplo: aunque ahora el desplome anunciado est ms en sintona con las advertencias anteriores de varios organismos independientes -un 11,2% para este ao, el anciano de nuestra historia reciente-, las cifras siguen pecando de un optimismo contraproducente. Para muestra, el jarro de agua fra de la AIReF minutos des

pus de la comparecencia de las ministras de Economa y de Hacienda en el Consejo de Ministros: los datos gubernamentales solo representan el mejor de los escenarios posibles en un contexto de mxima incertidumbre, y el ritmo de crecimiento vivo ser mucho ms calmoso del contemplado.

El Ejecutor debe de pensar que el papel lo aguanta todo, pero hay un valía que no soporta ms su marcha de rigor: la credibilidad

. No es casual, pues, el maltrato de la imagen de nuestro pas en el extranjero regalado el escaso escrpulo que acompaa sus actuaciones. Lo cierto es que, a fanales de Alemania, Espaa ya es el nio problemtico de la Unin. Y que los bancos de inversin ms influyentes del mundo nos sealan como los rezagados y los ms dbiles.
Dicho esto, lo ms peligroso para nuestra economa es la respuesta que el Gobierno contempla para revertir sus previsiones. Una semana despus de suspender por sorpresa las reglas fiscales, ha anunciado que elevar como nunca antiguamente en la historia el techo de pago: un 53% respecto el pasado control, hasta los 196.097 millones de euros. Cierto es que el pago pblico supone hoy, dada la magnitud del desastre pandmico, una va apta y necesaria para tratar de exculpar la crisis econmica. Pero disparar el pago sin sostenerlo en un plan disciplinado, sin marcar unos mnimos objetivos de estabilidad,

ser tan contraproducente como querer convertir esta excepcionalidad en la norma

. En este sentido, es inquietante que el portavoz Echenique vea en esta poltica tan expansiva como extraordinaria un cambio de rumbo, afirmando que la frmula del espita amplio debe permanecer y regir la elaboracin de los Presupuestos. Al tiempo, anuncia que quiere expulsar a la derecha -a medio pas- de su negociacin. Mientras los expertos claman por el consenso y un mnimo de control, el ala ms radical del Gobierno, que sigue teniendo un peso preocupante, apura su dietario intervencionista y rechaza acompaar un aumento tan exponencial del pago de una vigilancia estrecha, condicin que debiera ser obligada. Para sortearla, se evit la semana pasada el trmite parlamentario de la senda de dficit.
La eficiencia en el empleo del pago es esencial para salir de la crisis. As lo record ayer Hernndez de Cos. El administrador del Sotabanco de Espaa abronc a los diputados por dinamitar a conciencia el consenso, cuando es el nico camino vlido para gastar los fondos en las reformas estructurales que se reclaman desde hace aos para que el sistema sea sostenible. Pero la poltica txica no mira ms all de su guerrilla ideolgica.

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