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El comisión mostró la reconstrucción del homicidio de Gabriel Cruz en el cuarto día del prudencia

El jurado mostró la reconstrucción del asesinato de Gabriel Cruz en el cuarto día del juicio

13El comisión en el caso del homicidio de Gabriel Cruz recibió ayer una reconstrucción del crimen en el cuarto día del prudencia de su autoconfiesa asesina, Ana Julia Quezada.

Quezada, de 45 abriles, era novia del padre de Gabriel, Encanto Cruz, y se enfrenta a la pena máxima de España -una prisión revisable permanente, el equivalente a una dependencia perpetua con posibilidad de atrevimiento condicional tras un plazo fijo- si el comisión la encuentra culpable de homicidio. Su defensa alega un homicidio imprudente, alegando que la pupila atacó a Quezada con un hachote de guerrilla y que actuó en defensa propia.

El jueves, el comisión pareció mostrar gran interés mientras veían un video de una Quezada esposada, vestida con un suéter rojo con capucha, llorando mientras explicaba cómo asesinó al irreflexivo de ocho abriles – una imagen muy diferente a la de la mujer abatida y distante clarividencia en la corte.

Empezó a culpar a terceros e incluso habló mal del irreflexivo.

CAPITÁN DE LA GUARDIA CIVIL HIDALGO

Todos los fanales, excepto los suyos, estaban fijos en la pantalla mientras se reproducía el vídeo de 27 minutos, que incluía imágenes de la propiedad rural de Rodalquilar, donde la vida del irreflexivo terminó el 27 de febrero de 2018.

En el video, el magistrado Rafael Serrano acompaña a Quezada en la reconstrucción de sus movimientos de ese día. Él camina con ella cerca de el pequeño cuarto en la propiedad donde Quezada dice que Gabriel entró con un hachote de guerrilla. «Intenté quitárselo. Me llamó indignado. Empezó a bramar y a bramar!» Cuando el magistrado le pregunta en qué estaba pensando a posteriori del homicidio, Quezada comienza a sollozar: «Estaba pensando en su padre, ¿cómo se lo voy a proponer a su padre?

Quezada y el magistrado salen de la habitación y se dirigen al punto donde enterró al irreflexivo. Ella describe cómo cavó la tumba, se quitó la ropa de Gabriel y lo arrastró al hoyo. Quezada dice que trató de cortarle la mano al irreflexivo y luego lo enterró. El magistrado pregunta si golpeó al irreflexivo con el hachote o si lo golpeó. Quezada contesta no.

El día de la reconstrucción, los agentes de la Control Civil llevaron un perro a la finca para que rastreara el huella de Gabriel. El animal se detuvo en cuatro lugares: una fregona, el cubo de la fregona, el punto de la habitación donde fue asesinado y el punto donde fue enterrado.

Al comisión asimismo se le mostraron fotos de la ropa de Gabriel (zapatos, chándal, camisa y chaqueta) metidas en un recipiente de vidrio, y otra camisa cubierta de granito que Quezada plantó en un campo de caña.

Un oficial de la Control Civil dijo que Quezada quería quedarse con el mosca que la grupo de Gabriel ofreció como remuneración.

Catorce agentes de la Control Civil que participaron en la investigación asimismo testificaron el jueves en el prudencia que comenzó el lunes en Almería. Un oficial le dijo al comisión que Gabriel estaba caminando cerca de la casa de sus primos en Las Habichuelas, ubicada a 117 metros en renglón recta, cuando fue interceptado por Quezada.

El comisión observó imágenes de Quezada abriendo el maletero de su utilitario y colocando el cuerpo de Gabriel interiormente. Igualmente escucharon un audio de ella que se decía a sí misma «Ahora vamos a sacarte de aquí» y «Ana, no vas a ir a la gayola», que fue xilografía por un micrófono que la policía había colocado en su coche.

El prudencia asimismo escuchó al Capitán Hidalgo de la Control Civil, quien dijo que desde el inicio de la investigación el comportamiento de Quezada fue «no cooperativo». «Empezó a culpar a terceros e incluso habló mal del pequeño.» Según Hidalgo, Quezada dijo que Gabriel la había insultado y subestimado su fuerza cuando trató de defenderse del irreflexivo: «No tenía mucho sentido.»

El capitán dijo que Quezada mintió sobre cosas que no tenían relevancia para el caso, lo que despertó las sospechas de los investigadores. El comandante de la Control Civil, el comandante Montero, asimismo dijo al comisión que el diabólico confeso parecía querer quedarse con el mosca que la grupo de Gabriel había ofrecido como remuneración durante los 11 días de búsqueda del irreflexivo. «Parecía macabra. Ella quería mosca», dijo.

Los oficiales de la Control Civil asimismo dijeron que a posteriori de su arresto el 11 de marzo de 2018, las primeras palabras de Quezada fueron: «Encanto, te quiero mucho, quiero mucho, quiero a Gabriel, mi perro está interiormente[del auto]».

El abogado defensor de Quezada, Esteban Hernández, objetó en varias ocasiones que no podía inquirir a los investigadores, argumentando que se estaba «violando» el derecho a la defensa.

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