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El torturador de la pupila Naiara achaca su crimen al «estrés»: la torturó hasta matarla

El verdugo de la niña Naiara achaca su crimen al «estrés»: la torturó hasta matarla

Zaragoza
Actualizado:16/09/2020 14:50h

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Iván Pardo (36 primaveras), torturador de la pupila Naiara (8 primaveras), achaca su extraordinario crimen al «estrés» que, según dice, sufría cuando mató a la pequeña. Naiara era su sobrina política, hija de la pareja de su hermano. La pupila estaba conviviendo unos días en casa de Iván Pardo, yuxtapuesto a la mama del dibujado y a dos sobrinas carnales de él, dos niñas que tenían en ese momento 12 y 14 primaveras. El crimen tuvo zona el 6 de julio de 2017 en Sabiánigo (Huesca), y se juzga desde este miércoles en la Audiencia Provincial oscense, en un sensatez con comité que preside el magistrado Santiago Serena.

«Lo quiero endosar al estrés, al cúmulo de problemas con la empresa, porque no le cita explicación», ha afirmado este miércoles Iván Pardo a preguntas de su abogada defensora, cuando ésta le preguntó en el sensatez qué explicación o motivación da a la mortal tortura a que sometió a Naiara durante horas.

Esta proclamación del dibujado en presencia de el tribunal va en andana con lo argumentado todavía por su abogada en el escrito de defensa, en el que afirma que Iván Pardo, cuando cometió el crimen, «no estaba pasando por una situación sencillo» porque tenía «problemas en el trabajo, con su pareja y de lozanía». Según la abogada -en andana con lo que ha ratificado de viva voz el acusado-, Iván Pardo atravesaba una situación de «detención estrés» que le desencadenó «ira incontrolable, estado de arrebato y obcecación insuperables».

El torturador de Naiara permaneció durante todo el sensatez con la persona agachada, mirando constantemente cerca de el suelo y moviendo su pierna derecha de forma nerviosa, constante y compulsiva.

La defensa de Iván Pardo pide que el dibujado sea condenado por un delito de lesiones dolosas y homicidio culpable, mientras que la fiscalía y la mama de la víctima reclaman para él prisión permanente revisable por homicidio agravado. Por su parte, el padre biológico de Naiara solicita una pena de 25 primaveras de prisión por homicidio y cuatro primaveras y medio por otro delito contra la integridad física y ético.

El dibujado ha asegurado en presencia de el tribunal que no quería matar a la pupila y que le pide perdón «cada día». «Se me cayó el mundo», ha dicho al ser preguntado cómo reaccionó al retener que Naiara estaba muerta.

Durante la primera sesión del sensatez por este crimen se ha regalado repaso a los escritos de la fiscalía y de las acusaciones, en las que relatan la prolongada y extraordinario tortura a la que Iván Pardo sometió a su sobrina política hasta matarla. Él se declara único y exclusivo culpable de lo ocurrido y exime de responsabilidad a su hermano y a su mama.

Un banquillo con tres acusados

Iván Pardo se ha incapaz a contestar las preguntas de la fiscal y de las acusaciones. Solo ha aceptado objetar a su abogada defensora y al sabio que defiende a su hermano Carlos Pardo y a la mama de entreambos, Nieves Pena. Hermano y mama todavía están acusados en este sensatez. La fiscal del caso pide para entreambos tres primaveras de prisión. Los considera culpables de un delito de violencia psíquica y física habitual en el ámbito general.

El padre biológico de la víctima pide para el hermano y la mama de Iván Pardo 18 primaveras de prisión: 15 por un delito de homicidio por omisión y 3 por otro contra la integridad física y ético. Por su parte, la mama de la víctima no pide para ellos pena alguna. Esos dos acusados proclaman su inocencia y reclaman su exento absolución. Carlos Pardo y Nieves Pena todavía declararon este miércoles en el sensatez, pero solo aceptaron contestar a su abogado.

Entre las pruebas incriminatorias aportadas al proceso figuran mensajes que se intercambiaban entre ellos, en los que aluden a los violentos castigos que sufría la pequeña para, supuestamente, exigirle que estudiara más.

Horas de letales tormentos

Iván Pardo tenía 33 primaveras cuando cometió el crimen. Según coinciden en destacar la fiscalía y las acusaciones, sometió a la pupila Naiara a una tortura despiadada durante horas. Y luego se negó, todavía durante horas, a que se llamara a los servicios sanitarios para intentar salvarle la vida. «Quise cobrar tiempo para ver si la reanimaba», ha esgrimido el dibujado este miércoles, durante el sensatez.

En su relato de hechos, la fiscal detalla cómo Iván Pardo sometió a Naiara a una tortura «de forma salvaje, despiadada e inmisericorde», con brutales golpes, descargas eléctricas y quemaduras que dejaron decenas de marcas en todo el cuerpo de la pequeña. Iván Pardo está dibujado de vincular a sus sobrinas carnales, de 12 y 14 primaveras, a presenciar la extraordinario golpe e incluso a ayudarle facilitándole los objetos que les iba solicitando para los tormentos que aplicaba a Naiara.

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